miércoles, 23 de septiembre de 2009

El Zahir. V parte

El tiempo, que atenúa los recuerdos, agrava el del Zahir. Antes yo me figuraba el anverso y después el reverso; ahora, veo simultáneamente los dos. Ello no ocurre como si fuera de cristal el Zahir, pues una cara no se superpone a la otra; más bien ocurre como si la visión fuera esférica y el Zahir campeara en el centro. Lo que no es el Zahir me llega tamizado y como lejano: la desdeñosa imagen de Teodelina, el dolor físico. Dijo Tennyson que si pudiéramos comprender una sola flor sabríamos quiénes somos y qué es el mundo. Tal vez quiso decir que no hay hecho, por humilde que sea, que no implique la historia universal y su infinita concatenación de efectos y causas. Tal vez quiso decir que el mundo visible se da entero en cada representación, de igual manera que la voluntad, según Schopenhauer, se da entera en cada sujeto. Los cabalistas entendieron que el hombre es un microcosmo, un simbólico espejo del universo; todo, según Tennyson, lo sería. Todo, hasta el intolerable Zahir.
Antes de 1948, el destino de Julia me habrá alcanzado. Tendrán que alimentarme y vestirme, no sabré si es de tarde o de mañana, no sabré quién fue Borges. Calificar de terrible ese porvenir es una falacia, ya que ninguna de sus circunstancias obrará para mí. Tanto valdría mantener que es terrible el dolor de un anestesiado a quien le abren el cráneo. Ya no percibiré el universo, percibiré el Zahir. Según la doctrina idealista, los verbos vivir y soñar son rigurosamente sinónimos; de miles de apariencias pasaré a una; de un sueño muy complejo a unsueño muy simple. Otros soñarán que estoy loco y yo con el Zahir. Cuando todos los hombres de la tierra piensen, día y noche, en el Zahir, ¿cuál será un sueño y cuál una realdad, la tierra o el Zahir?
En las horas desiertas de la noche aún puedo caminar por las calles. El alba suele sorprenderme en un banco de la plaza Garay, pensando (procurando pensar) en aquel pasaje del Asrar Nama, donde se dice que Zahir es la sombra de la Rosa y la rasgadura del Velo. Vinculo ese dictamen a esa noticia: Para perderse enDios, los sufíes repiten su propio nombre o los noventa y nueve nombres divinos hasta que éstos ya nada quieren decir. Yo anhelo recorrer esa senda. Quizá yo acabe por gastar el Zahir a fuerza de pensarlo y de repensarlo, quizá detrás de la moneda esté Dios.

A Wally Zenner.


[1] Así escribe Taylor esa palabra.

[2] Barlach observa que Yaúq figura en Alcorán (LXXXI, 23) y que el profeta es Al-Moqanna (El Velado) y que nadie, fuera del sorprendente corresponsal Philip Meadows Taylor, los ha vinculado al Zahir.

martes, 22 de septiembre de 2009

Celebration, links para descargarlo !

www.mediafire.com/file/im2v4myxytq/MC2k9.part1.rar


www.mediafire.com/file/kycdg0ewhw2/MC2k9.part2.rar

www.mediafire.com/file/zqlnjunmy4e/MC2k9.part3.rar

Are u ready ? yeeeeeeeeaaahhh Ya lo tengo sisisisi !




No es el oficial, aún no salió pero como hay una edición de luxe y siempre almas piratas que comparten sus tesores, acá esta !!!



Lista de temas




1 Hung Up (Disc 01)
2 Music (Disc 01)
3 Vogue (Disc 01)
4 4 Minutes (Disc 01)
5 Holiday (Disc 01)
6 Everybody (Disc 01)
7 Like A Virgin (Disc 01)
8 Into The Groove (Disc 01)
9 Like A Prayer (Disc 01)
10 Ray Of Light (Disc 01)
11 Sorry (Disc 01)
12 Express Yourself (Disc 01)
13 Open Your Heart (Disc 01)
14 Borderline (Disc 01)
15 Secret (Disc 01)
16 Erotica (Disc 01)
17 Justify My Love (Disc 01)
18 Revolver (Disc 01)

1 Dress You Up (Disc 02)
2 Material Girl (Disc 02)
3 La Isla Bonita (Disc 02)
4 Papa Don't Preach (Disc 02)
5 Lucky Star (Disc 02)
6 Burning Up (Disc 02)
7 Crazy For You (Disc 02)
8 Who's That Girl (Disc 02)
9 Frozen (Disc 02)
10 Miles Away (Disc 02)
11 Take A Bow (Disc 02)
12 Live To Tell (Disc 02)
13 Beautiful Stranger (Disc 02)
14 Hollywood (Disc 02)
15 Die Another Day (Disc 02)
16 Don’t Tell Me (Disc 02)
17 Cherish (Disc 02)
18 Celebration (Disc 02)

Cama de clavos

No tengo parámetros
para acotar las ausencias
la situación: una vacuidad cotidiana
mi cuerpo: peso muerto sobre la cama
la cama: sosteniendo el cuerpo en un paralelismo tolerante

una desmedida adicción
reclamando todas mis incapacidades
quemando las ansias
ahogando abstinencias
y colmando con improductivo bienestar
los padecimientos

aún lado: los lindes de la divagación más pura
al otro: los campos minados de apatía
afuera las bondades del mundo
aguardando a quien nunca seré.

inútil cosa la vigilia
adormeciéndome junto a la tarde

soy un clavo más
oxidándose
sobre una cama menos.

lunes, 21 de septiembre de 2009

There´s once a very lovely, very frightened girl.

Un sol. Edgar Bailey





Un Sol

No ya una naranja prefectamente redonda
No hay un día perfecto
Hay un sol para los que han peleado
contra las sombras
sin rendirse jamás
de noche
de día
a orillas del lago
bajo el sicomoro y el sauce
entre las rocas y las anémonas
Para ellos hay -habrá- un sol
porque han peleado contra las sombras
contra su propia oscuridad
su turbia lámpara
su ignorante desgano
Para ellos

habrá un sol
pero no hay
no habrá nunca un día perfecto
una naranja perfectamente redonda.

Y la luna brilló como nunca esa noche

Unos fríos labios
Era de noche y ni la luna ni las estrellas se dejaban ver, mas bien, todo el cielo estaba cubierto por nubes negras que no daban ni un atisbo de querer irse. Las ramas de los árboles crujían con el viento formando una lúgubre canción. Una muchacha caminaba a pasos lentos por entre las sagradas y tétricas tumbas, sus pasos resonaban como eco entre la penumbra y su respiración agitada se dejaba escuchar hasta en lo más recóndito del espeluznante lugar. La joven llevaba una rosa roja entre sus manos y la sostenía con tal fuerza, como pensando que se le podría perder entre las sombras, que por sus delicadas manos caía un fino hilo de sangre. Las espinas hacían su trabajo: lastimar.

El cuidador del cementerio siempre dejaba que la muchacha se internara en el cementerio sola. Él no sabia porque la joven venia, pero tampoco le interesaba mucho; además la muchacha de largos cabellos negros y mirada triste siempre le traía pastelitos o galletas que ella misma hacia en forma de agradecimiento.


La muchacha llego junto a una tumba y se arrodillo en el húmedo suelo observando las frías inscripciones de la lapida. La tumba era simple, pero era una de las mejor cuidadas de todo el cementerio. La joven tomo el marco con la foto de la fallecida que se encontraba junto al nombre grabado en la lapida. Se saco el pañuelo que llevaba amarrado al cuello y comenzo a limpiar el vidrio del marco, varias veces detuvo su labor para mirar a la chica de la foto. Esa chica que tantas veces le quitaba el sueño y se paseaba por sus pensamientos, es chica que un día se alejo para siempre llevándose con ella el corazón de la triste muchacha que ahora lloraba su partida.


Lagrimas asomaban de los ojos azules de la chica, ya cansados de llorar. La rosa que la joven llevaba en sus manos hace unos instantes ahora reposaba sobre la tumba. La joven siempre llevaba rosas a esa tumba, porque sabía que a esa persona le encantaban.


- He vuelto – dice la chica de ojos azules, secándose las lagrimas que ya comenzaban a caer por su rostro – te preguntaras porque vuelvo todas las noches. Si te lo dijera se que ya no querrías que volviera. Tal vez ese es el único secreto que te guarde. El único.


La joven calla como esperando una respuesta. Obviamente nadie responde, solo se escuchan los lamentos del viento que arrastran las hojas caídas de otoño de todos los árboles de la zona.


- ¿Sabes? Te extraño mucho – comienza de nuevo la chica, esta vez apoyando su cabeza sobre la fría tapa de la tumba tratando de oír la ya olvidada voz de la chica que reposa bajo ella – me encantaría volver a ver tu rostro, oír tu voz, sentir tu presencia alrededor mió. ¿Por qué te fuiste y no me llevaste contigo?


Otra vez silencio. Ya era demasiado tarde, pero la joven no quería marcharse y menos separarse de esa tumba, ya que cuando estaba junto a ella eran las únicas veces que se sentía querida. Ni siquiera sus amigos la hacían sentir así. Porque ella todavía sentía la calidez de esa persona.


- Sabes, tú deberías seguir viva – dice la chica, sus ojos comienzan a cerrarse lentamente y antes de que se durmiera completamente agrega en un susurro – te quiero mucho.


Y la chica cae en los brazos de Morfeo. Entonces, una niebla blanca comienza a elevarse desde el húmedo suelo del cementerio. Ya no se escuchan las lamentaciones del viento y el antes nublado cielo, ahora daba paso a la luz de la luna y las estrellas. La joven no se ha dado cuenta de este repentino cambio y tampoco se da cuenta que desde la tumba, una silueta blanquecina comienza a hacer aparición.


La silueta traspasa la tapa de la tumba desde dentro de esta. Es una chica de casi la misma edad que la joven de cabellos negros. Poco a poco se va definiendo su cuerpo; la niña-fantasma observa curiosa su nueva forma. Observa como poco a poco su figura va tomando forma, hasta que esta completa; bueno, casi completa ya que no posee pies, sino que levita en el aire.


La niña-fantasma se recuesta sobre su tumba quedando su rostro a muy pocos centímetros del de la joven que duerme allí. Con sus dedos recorre el suave rostro adormilado de la joven y sonríe. Esta agradecida.


Se levanta tomando en brazos a la joven que sigue dormida, un brazo por debajo de las rodillas y otro por debajo de su espalda a la altura de los brazos. Tambien lleva la rosa que le había dejado la muchacha. Y se marcha, levitando por el aire y alejándose del húmedo y frió cementerio de Tomoeda.