viernes, 8 de julio de 2011

Los vikingos de Richard Fleischer

Morgana (Janet Leigh): - Por supuesto, os estoy agradecida por salvarme. Aella os recompensará generosamente.
Eric (Tony Curtis): - ¿Por qué os he de devolver a Aella?
Morgana: - ¡Me tenéis que llevar!
Eric: - ¿Por qué?
Morgana: - Estoy comprometida... por la palabra de mi padre.
Eric: - Yo no os he liberado para daros a otro hombre
Morgana: - Aella no es otro hombre, es un rey.
Eric: - Y yo soy un esclavo... Os amo desde el momento en que os vi, quizás hasta desde antes. Kitala os vio en las runas.
Morgana: - Eso son las historias de Kitala...
Eric: -¿Queréis a Aella?
Morgana: - El puede disponer de mí, por el compromiso de rey cristiano de mi padre.
Eric: -¿Qué es la palabra de vuestro padre comparado con la voluntad de Odín?
Morgana: -¿Sabéis cuál es el más amplio de todos los mares?
Eric: - El mar de Barentz.
Morgana: -¡No! El que separa una cristiana de un infiel.
(Eric coge la mano de la princesa Morgana)
Eric: - Nuestras manos lo saltan bien fácilmente.
Morgana: - Eso sólo es la unión de la carne.
Eric: -¿Y qué más es necesario?
Morgana: - La unión de las almas.
Eric: - Si se tocan las manos, por fuerza se han de tocar las almas.
Morgana: - Vuestra alma es pagana.
Eric: - Si mi alma es feliz de ser pagana y la vuestra feliz de ser cristiana, no discutamos el deseo de la carne de querer ser carne.
(El esclavo y la princesa se besan)

Ellos


Campaña contra el frio.

domingo, 3 de julio de 2011

Jim and Pam


For Pamela Susan

I think I was once

I think we were



Your milk is my wine

My silk is your shine 





Celebration of the Lizard King. Jim Morrison. RIP


Lions in the street and roaming
Dogs in heat, rabid, foaming
A beast caged in the heart of a city
The body of his mother
Rotting in the summer ground
He fled the town

He went down South and crossed the border
Left chaos and disorder
Back there over his shoulder

One morning he awoke in a green hotel
With a strange creature groaning beside him
Sweat oozed from its shining skin
is everybody in?
is everybody in?
is everybody in?
the ceremony is about to begin


Wake up!
You can't remember where it was
Had this dream stopped?

The snake was pale gold
Glazed and shrunken
We were afraid to touch it
The sheets were hot dead prisons
And she was beside me
Old, she's no, young
Her dark red hair
the white soft skin

Now, run to the mirror in the bathroom
Look!
shes coming in here
I can't live thru each slow century of her moving
I let my cheek slide down
The cool smooth tile
Feel the good cold stinging blood
The smooth hissing snakes of rain . . .

Once I had, a little game
I liked to crawl, back in my brain
I think you know, the game I mean
I mean the game, called 'go insane'

you should try, this little game
Just close your eyes, forget your name
Forget the world, forget the people
And we'll erect, a different steeple

This little game, is fun to do
Just close your eyes, no way to lose
And I'm right there, I'm going too
Release control, we're breaking thru

Way back deep into the brain
Back where there's never any pain
And the rain falls gently on the town
And over the heads of all of us
And in the labyrinth of streams
Beneath, the quiet unearthly presence of
gentle hill dwellers, in the gentle hills around
Reptiles abounding
Fossils, caves, cool air heights

Each house repeats a mold
Windows rolled
Beast car locked in against morning
All now sleeping
Rugs silent, mirrors vacant
Dust Lying under the beds of lawful couples
Wound in sheets
And daughters, smug
With semen eyes in their nipples

Wait
There's been a slaughter here

(Don't stop to speak or look around
Your gloves and fan are on the ground
We're getting out of town
We're going on the run
And you're the one I want to come)

Not to touch the earth
Not to see the sun
Nothing left to do, but
Run, run, run
Let's run
lets run

House upon the hill
Moon is lying still
Shadows of the trees
Witnessing the wild breeze
C'mon baby run with me
Let's run

Run with me
Run with me
Run with me
Let's run

The mansion is warm, at the top of the hill
Rich are the rooms and the comforts there
Red are the arms of luxuriant chairs
And you won't know a thing till you get inside

Dead president's corpse in the driver's car
The engine runs on glue and tar
C'mon along, we're not going very far
To the East to meet the Czar

run with me
run with me
run with me
let's run

Some outlaws lived by the side of the lake
The minister's daughter's in love with the snake
Who lives in a well by the side of the road
Wake up, girl! We're almost home

We should see the gates by mornin'
We should be inside by evening,

sun sun sun
burn burn burn
burn, burn, burn,
i will get you
soon,
soon,
soon

i am the lizard king
i can do anything

We came down
The rivers and highways
We came down from
Forests and falls

We came down from
Carson and Springfield
We came down from
Phoenix enthralled
And I can tell you
The names of the Kingdom
I can tell you
The things that you know
Listening for a fistful of silence
Climbing valleys into the shade

for seven years, i dwelt
in the loose palace of exile
playing strange games with the girls of the island
now, i have come again
to the land of the fair, and the strong, and the wise
brothers and sisters of the pale forest
children of night
who among you will run with the hunt?
now night arives with her purple legion
Retire now to your tents and to your dreams
Tomorrow we enter the town of my birth
I want to be ready'

Reflexiones de un nostálgico. Juan Carlos Onetti.


Dijo un viejo amigo que se vuelve siempre al primer amor. Afortunadamente estaba en crisis de error o arrepentimiento. Creo que la realidad de esa frase significaría una de las más crueles interpretaciones del infierno en la tierra. Y no sea que más allá nos esté esperando semejante horror.
Parece ritual que los primeros amores, desdeñables, platónicos y tácitos, los haya inspirado una maestra de escuela que siempre daba sus clases en un aula distinta de que se nos había destinado; y así pasaban las tardes, alejados y, nosotros, sufrientes. O un poco después nuestro amor inmortal se fijase en la más joven de las visitas que recibía mama.
Pero el verdadero primer amor, al que no retornaríamos nunca, ni siquiera atados, se produce, cuando revientan las flores en primavera, a los dieciocho años. Señalaré de paso que este Madrid tiene la virtud o el don de hacer que no haya primavera. De pronto y sin aviso la ciudad nos impondrá la tortura africana de un verano del que disparan todos los que pueden hacerlo.
Luego de estos lugares ya irrecuperables de tan comunes, vuelvo, y no por muchas líneas, a los dieciocho años. Como es comprensible, estas palabras, y las que vienen, no tienen como destino a los adolescentes que viven, disfrutan, padecen su primer amor. Pasarán los años y al primero seguirán otros; el primero se irá alejando de la memoria, se hundirá en el túnel, tan distante, agrisado.
Cuando hablaba del amor dieciochesco me refería, claro está, al amor pasión. Siempre pensé y supe que tiene un máximo de dos años de duración si los amadores logran una estabilidad, un incesante verse, matrimonial o no. Y este pensamiento, esta sapiencia me fue confirmada por un amigo médico sicoanalista, que tiene que haber centenares de cerebros remendados o convertidos para siempre en un bric-à-brac imposible de ordenar.
Por lo tanto, un amor pasión -que tal vez sea el único que importe en definitiva- puede durar, estremecer, pasar a idea fija unos setenta y dos mil días y noches de convivencia. Lo que sigue, ya dije, es ternura, alejamiento u odio.
Al no imposible reencuentro habría que dictarle límites en el tiempo. No después, por ejemplo, de que hayan pasado diez o doce años de separación y presunto olvido. De lo contrario, aquellos que atravesaron el primer amor chocarán desfallecidos, despiertos, contra celulitis, prótesis, calvicie, desmemorias y marchiteces. Vientres y papadas que no aceptan ser camufladas. Y ya no cabe buscar el tiempo perdido, se fue y arrastró. Su evocación no traerá consuelo ni obra maestra.
Y tal vez exista otra forma más triste del desengaño. Consulto a una amiga procurando el punto de vista femenino. En su curiosa sintaxis me escribe:

"Lo que más me ha sorprendido al volver a encontrarme con un amor de juventud era que aun persistía, suavemente, la emoción que me había provocado algún rasgo físico -la manera de apretar los labios al tomar un té, el brillo, ahora apagado, de los ojos al reírse. El eco familiar del tono de voz al decir ciertas frases-, pero ese recuerdo meramente físico contrastaba sin piedad con la desaparición total de la atmósfera que antes rodeaba al ser amado. Todo lo que me maravillaba en ese entonces: todo lo que me hacía, decía, opinaba, ahora eran palabras banales, cotidianas y lo más angustiante era que me aburrían. Me pasma pensar que eran las mismas ideas y maneras de ser que me fascinaron, sumergieron y arrastraron a un mundo que no era el mío y que había aceptado con humildad y agradecimiento. Y ahora ese pasado inexplicable sólo me ofrecía como algo rescatado de un sueño placentero pero ya olvidado, ese apretar los labios, ese brillo apagado y ese tono de voz"

Pero hay otra posibilidad, no desdeñable por infrecuente. Puede -nos puede- suceder que la casualidad, el destino o un Gran Bromista reúna en algún lugar imprevisto a los jóvenes enamorados de los dieciocho años. Pasó, en este caso, mucho más tiempo que en el grotesco anterior y, no se sabe por qué, la muerte les tuvo miedo. Pueden medirse, conversar, examinarse. Pero lo que perversamente les está prohibido es reconocerse. No reunirán con el oponente incógnito los recuerdos pálidos de goces difuntos, de juramentos y ansias. No se les ocurrirá jamás transformar en metáforas la imagen presente del ser que sonríe y divaga sobre el tiempo y el futuro, tan breve ahora. No recordarán que allá, en las lejanas tinieblas del ayer incorregible, aquel otro fue comparado con una flor. Y lo dijeron sin dudas.
Como es natural, basta conocer un poco a la gente, sus orígenes, su cultura para presentir que un alto porcentaje de integrantes de ancianas parejas reaccionarían:
-No queremos tanto o más que el primer día.
Uno es cortés y acepta, aceptará en silencio esta muy probable mentira, esta confusión de buena fe. Porque yo hablaba de amor, del amor juvenil y su locura. Yo hablaba de los catorce años de edad de Julieta y de su monólogo en el balcón. Lo que nada tiene ver, absolutamente nada con el insensible declive que va llevando, desde aquel primer día tan disminuido ahora por imperio de hábito, a una amistad cariñosa, en los mejores casos, a una ternura, a un agradecimiento, a una necesidad de compañía.

(Junio de 1981)




viernes, 1 de julio de 2011

De espejos, sueños, borderline y cenizas




suenio_de_un_borderline: me gusto mucho encontrarte espejito
suenio_de_un_borderline: ya me voy marchando
espejodecenizas_paralapequenia: a mi tb
espejodecenizas_paralapequenia: bueno, cuidate y hasta pronto
suenio_de_un_borderline: un beso cuidate mucho, espero volver pronto al circuito
espejodecenizas_paralapequenia: besos y abrazos..se te quiere






Encontrarte en ese desierto de extraños es una fiesta para los sentidos
Te pensé tanto éstos días que aún tengo la sonrisa esculpida, seguís siendo una buena razón para no tirarme por la venta. La ceniza se transforma en polvo de colores ..( de que color es el mundo? )
Te quiero tanto pero tanto amigo !!